Fotografía 53 - M. Frondoni Lacombe

 M. Frondoni Lacombe

Fotografía 53

Fotografía XIV


Sesión del 15 de julio de 1914, a las nueve de la noche.- Mi marido continúa ausente de Lisboa, y sólo asistimos nosotras tres.

El velador nos promete fotografías. Pido que se aparezca de nuevo la hermana de la condesa, pero se nos dice que no vendrá esta noche. Enfoco un aparato hacia la tela y otro hacia nosotras (E). Todo es inspeccionado y las puertas cerradas, como de costumbre. Hecha la obscuridad, oímos la señal para el magnesio. Se produce la explosión, y la señora Pousa dice ver, rodeada de un resplandor blanco, una silueta blanca próxima a nosotras. Oímos golpes en diferentes sitios. Una mano toma la flor que yo había colocado en mis cabellos y la arroja sobre el velador, en que formamos una cadena. Luego la toma de nuevo. Me siento tocada en un brazo, y al pedir que hagan más presión recomienzan, pero no tan fuerte como yo hubiera deseado. Sin embargo, estoy segura de haber sentido la forma de unos dedos, que me parecían blandos y sin consistencia. Trataron de arrebatarnos el velador, que se alejó un poco, como si faltara fuerza para llevarlo más lejos, y entonces nos lo devolvieron. Oímos que palpaban una hoja de música que yo había colocado en la gran mesa del centro, y a continuación llegó a nuestros oídos unos ruiditos que parecían producidos por desplazamientos de objetos. Seguidamente sonó la señal de terminar.

Hecha la luz, observamos lo siguiente:

La flor tomada de mis cabellos aparecían por tierra, lejos de nosotras; mi sombrero, que yo había dejado en el canapé, se encontraba sobre un busto de Beethoven colocado sobre el piano. En la hoja de música habían trazado una gran cruz, rompiendo la punta del lápiz.

Consulto el velador, y me dice que sólo han podido darnos una fotografía, y que ésta es de Lemos. En efecto, al hacer el revelado en mi casa, vi que sólo una placa había sido impresionada con la imagen que reproduce la lámina número XIV A, en la que el lector puede ver el fantasma detrás de la condesa.
Encuentro muy extraño en esta sesión el trayecto recorrido por este fantasma para ir a colocarse cerca de mi amiga sin que yo me diera cuenta. Necesariamente tuvo que pasar cerca de mí, y debí verlo a la claridad de la cerilla. La señora Pousa dice que este fantasma correspondía exactamente a la silueta negra, rodeada de un resplandor blanco, que vio a nuestro alrededor durante la sesión; pero a la luz de la cerilla tampoco ella vio nada.

En esta sesión sólo obtuvimos la fotografía, la cruz trazada con lápiz, desplazamientos y contactos que continúan intrigándonos, porque no comprendemos cómo pueden entrar y salir estos personajes, puesto que – lo repito una vez más, todo es escrupulosamente inspeccionado y herméticamente cerrado. 

Por lo demás, la realización de estas manifestaciones parece ofrecer a nuestra comprensión la misma dificultad que la de los fenómenos que tuvieron lugar en presencia del doctor Souza Couto y de mi marido, o sin ellos, con asistencia exclusiva de mi amiga y mía, según se verá más adelante.

Madeleine Frondoni Lacombe - Maravillosos Fenómenos del Más Allá-